El problema
El problema no es otra herramienta.
Querés crecer, sumar clientes y aprovechar nuevas oportunidades. Pero cada paso hacia adelante suma decisiones, seguimiento y trabajo que vuelve a caer sobre vos.
Probaste la IA para cambiar esa ecuación. Resolvés tareas más rápido, pero todavía tenés que explicarle el contexto, revisar lo que hace y conectar las decisiones. Trabajás más rápido y el negocio sigue dependiendo de vos.
El problema no es otra herramienta. La IA todavía no conoce realmente tu negocio, no
trabaja con tu criterio ni aprende de lo ya resuelto.